Saber lo que una es no es tan fácil de definir o expresar. Últimamente he estado leyendo sobre temas de filosofía, psicología, dharma (buscar tu camino) ya enfocado en yoga.... Pues en todos los libros hablan de que uno/a no es su nombre, ni su profesión, ni lo que hace... había dicho que no era fácil de entender... hay que repasar lecturas y como dice Sócrates : Yo solo sé que no sé nada.
Creo que soy una persona a la que siempre le ha gustado compartir sus conocimientos, ha intentado enseñar lo que ha ido descubriendo en mi camino, ha manifestado su alegría y pasión por lo que le gusta y le hace "feliz", ha querido abrir los ojos a la gente ante cosas tan sencillas... se dice que primero cámbiate a ti misma para que se produzca ese "efecto mariposa" y todo pueda cambiar a tu alrededor o más allá de lo que se considera tu proximidad, hoy en día el mundo está mas interconectado que nunca.
Un día sin saber porqué conscientemente me inscribí en un curso a distancia de Pilates, de aquellas no había gran cosa donde escoger la verdad, el temario pues bastante bien con su parte de anatomía, en la que yo no tenía problemas obviamente por mis estudios universitarios, la parte de introducción e historia del método pilates y por último propiamente ya de los ejercicios de pilates. La formación incorporaba un Cd con una mini clase de 30 minutos aproximadamente en la que no se veía toda la realización de los diferentes ejercicios y niveles por lo que tuve que ir yo "probando" todos los ejercicios y a la vez leer la explicación y sentir todos esos músculos que se estaban ejercitando y todas esas sensaciones que se percibían por el movimiento. Una vez más vuelvo a decir que por mi profesión tuve más fácil a la hora de identificar cuales serían los puntos débiles, las ayudas necesarias y las compensaciones que podían surgir de cada ejercicio. Me lo tomé muy en serio creo yo, no hay mejor manera de transmitir algo cuando has pasado por ello y te identificas con todas las sensaciones.
Llegó el día en empezar con mi primera clase, yo había sido muy tímida e insegura (esto por otro lado aún a día de hoy me cuesta tener más confianza en mí, más por humilde y que no me sale la palabra pero de creerme menos que los demás) , pero más o menos con los nervios iniciales la cosa fue fluyendo muy bien !Me convertí en profesora¡ Es algo que ha día de hoy no me creo, quién me iba a decir a mí que yo sería profesora y estaría dando lecciones a otra gente. Que gracia me hace cuando me llaman profe, es increíble que aún tenga esa ilusión. Hay días y días, pero sé que las clases de Pilates son lo que más me gusta de todo lo que realizo en mi trabajo. Trabaja de lo que te gusta y no será trabajo.
Creo que soy una persona a la que siempre le ha gustado compartir sus conocimientos, ha intentado enseñar lo que ha ido descubriendo en mi camino, ha manifestado su alegría y pasión por lo que le gusta y le hace "feliz", ha querido abrir los ojos a la gente ante cosas tan sencillas... se dice que primero cámbiate a ti misma para que se produzca ese "efecto mariposa" y todo pueda cambiar a tu alrededor o más allá de lo que se considera tu proximidad, hoy en día el mundo está mas interconectado que nunca.
Un día sin saber porqué conscientemente me inscribí en un curso a distancia de Pilates, de aquellas no había gran cosa donde escoger la verdad, el temario pues bastante bien con su parte de anatomía, en la que yo no tenía problemas obviamente por mis estudios universitarios, la parte de introducción e historia del método pilates y por último propiamente ya de los ejercicios de pilates. La formación incorporaba un Cd con una mini clase de 30 minutos aproximadamente en la que no se veía toda la realización de los diferentes ejercicios y niveles por lo que tuve que ir yo "probando" todos los ejercicios y a la vez leer la explicación y sentir todos esos músculos que se estaban ejercitando y todas esas sensaciones que se percibían por el movimiento. Una vez más vuelvo a decir que por mi profesión tuve más fácil a la hora de identificar cuales serían los puntos débiles, las ayudas necesarias y las compensaciones que podían surgir de cada ejercicio. Me lo tomé muy en serio creo yo, no hay mejor manera de transmitir algo cuando has pasado por ello y te identificas con todas las sensaciones.
Llegó el día en empezar con mi primera clase, yo había sido muy tímida e insegura (esto por otro lado aún a día de hoy me cuesta tener más confianza en mí, más por humilde y que no me sale la palabra pero de creerme menos que los demás) , pero más o menos con los nervios iniciales la cosa fue fluyendo muy bien !Me convertí en profesora¡ Es algo que ha día de hoy no me creo, quién me iba a decir a mí que yo sería profesora y estaría dando lecciones a otra gente. Que gracia me hace cuando me llaman profe, es increíble que aún tenga esa ilusión. Hay días y días, pero sé que las clases de Pilates son lo que más me gusta de todo lo que realizo en mi trabajo. Trabaja de lo que te gusta y no será trabajo.
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